Pueblo Viejo, Ver.– Un incidente que generó incomodidad y críticas marcó la muestra gastronómica realizada el Domingo 26 de abril, como parte de las fiestas de fundación del municipio, luego de que un empleado municipal protagonizara un episodio considerado como una falta de respeto hacia representantes de los medios de comunicación. De acuerdo con testimonios de los presentes, en los pasillos de la presidencia municipal se escuchó en repetidas ocasiones la frase: “Los reporteros deben de comer al final, los reporteros deben de comer al final”, pronunciada en voz alta por un trabajador del Ayuntamiento, sin considerar la presencia de asistentes ni el contexto del evento.
La muestra gastronómica, uno de los eventos más representativos de los festejos de aniversario, reúne cada año a restauranteros locales, quienes participan con recursos propios para ofrecer degustaciones de sus platillos y promover su oferta culinaria entre visitantes y habitantes del municipio. Asimismo, este espacio permite la interacción entre el sector restaurantero y los medios de comunicación, quienes cubren y difunden la actividad. Sin embargo, el momento destinado a la degustación se vio empañado cuando el empleado municipal increpó a los reporteros que realizaban su labor informativa, insistiendo en que debían esperar al final para acceder a los alimentos.
La situación fue percibida como inapropiada y generó molestia entre comunicadores, asistentes y participantes. El incidente no terminó ahí. Testigos señalaron que el propio trabajador se adelantó en la fila para servirse alimentos, acción que fue replicada por otros empleados municipales, lo que incrementó el descontento general. La situación escaló al grado de que la presidenta municipal fue informada de lo sucedido, ante la inconformidad expresada tanto por restauranteros como por asistentes al evento.
Cabe destacar que, según versiones recabadas, en administraciones anteriores particularmente durante el periodo de la exalcaldesa Valeria Nieto se establecían lineamientos que impedían a los empleados municipales consumir alimentos durante estas muestras, al considerarlos anfitriones y priorizar la atención a visitantes. El hecho ha generado cuestionamientos sobre la organización del evento y el trato hacia los medios de comunicación, en un espacio que tradicionalmente busca promover la convivencia y el desarrollo económico local.





